Lunes, 10:30 de la mañana.
Después de una semana de vacaciones, que no han sido tal porque me he quedado atendiendo el negocio de mi madre mientras ella se iba de vacaciones, vuelvo a mi oficina. Me dijeron por teléfono que un ordenador no iba bien, asi que llego preparado con mis Ubuntu Live para comprobar el hardware y el software.
Entro por la puerta, y una avalancha de ¿compañeros/as? de curro se me echa encima. No funciona el servidor, con lo que no pueden validar sus usuarios ni sacar los documentos que se almacenan en él; no hay internet, y mil papeles de llamadas y cosas "urgentes" que tengo que hacer. Escapo como puedo a la turba enloquecida y me meto en mi despacho. Mi mesa vacía, un solar. Empiezo a cagarme en dios, y es que una de mis ¿compañeras?, en pleno arranque de su habitual manera de tocarme los cojones, como necesitaba usar mi ordenador, ha cogido todos mis montones de papeles y cosas y los ha puesto en el suelo, "porque le estorban". Empiezo a sorprenderme de mi tremenda capacidad de autocontrol, porque consigo reprimirme las ganas de saltar el mostrador que separa el pasillo de su puesto de trabajo y hacerle comer el procesador del ordenador, a ver si así empieza a tener inteligencia.
Nombrando a todo el santoralactual y venidero, coloco de nuevo todas las cosas en mi mesa, y me dirijo al servidor, al fondo de mi despacho. Apagado. Pulso el botón de encendido. Nada. Vuelvo a acordarme del sumo hacedor y de su representante en la tierra, y compruebo que esté enchufado y que, al conectar el cable de alimentación salta chispa. Fuente de alimentación quemada. Mientras intento ordenar mis ideas, miro el router. Todas las luces fijas... mal rollo. Apagar y encender. En un minuto, vuelve a haber ADSL. Ya puede la tropa trabajadora de mi oficina volver a hacer el sudoku online del dia. Un problema menos. Mientras busco mis destornilladores, cambio el estado a Defcon 3 (Gracias Jules). Como siempre, mis destornilladores no están en su sitio. Los encuentro en otro despacho, normalmente vacío; increíble. Cojo una fuente que tengo en reserva y me pongo a cambiarla. Ni que decir tiene, que mi cara y mis manos pasan de la raza blanca a la negra zahína en un pispás, porque la señora de la limpieza no debe de saber que detrás del biombo de mi despacho hay todavía más despacho. Fuente solucionada. Servidor arrancado.
Cojo mis ubuntus y me subo al ordenador que se ha roto. Acojonante, la fuente arranca, el ventilador del procesador tambien, pero el ordenador no va. Desmonto una fuente de otro equipo, por ver si falla algún voltaje de la fuente, y sigue sin ir. Momento bronca con la grandísima gilipollas que se encarga de ¿usar? ese ordenador. Que si es una mierda, que si ya van muchas averias. Frase literal mía ne plena euforia "En 3 meses han provocado más gasto en material informático que 4 años de mantenimiento de los 22 ordenadores que hay aquí" y es que la angelita ha roto 3 placas bases en 3 meses. Más de las que me he cargado yo en 19 años de vida informática :S
Llega uno de mis jefes, diciéndome que ese ordenador es vital y necesita ser reemplazado inmediatamente. Cómo se nota que es la persona que lleva prensa y le hace la pelota al jefe, porque a mi me costó 3 años conseguir un ordenador decente y una pantalla decente para hacer diseño gráfico. Será que como yo no le rio las gracias a nadie, soy un malo maloso. Me la suda.
Paso a Defcon 2
Una vez más me asombra mi capacidad de autocontrol. Consigo no empujar por las escaleras a la inútil rompeordenadores cuando se me pone a chillar en el borde mismo del primer escalón que conduce a la planta de abajo, donde está mi despacho. Llamo a la tienda de informática. Suerte que son colegas míos y que tenía un pedido de ordenador para el jefe que hice hace una semana. Me comentan que está todo l oque he pedido menos la placa base ¡¡¡JODER!!! Tras negociar con ellos y pedirles por ayuda activa y por pasiva, encuentran una placa en stock. Mientras negocio, tengo a otra compañera de morros delante. Y yo acariciando mi abrecartas, con ganas de lanzarselo.
Cuelgo, y me empieza a chillar, que no he hecho SU trabajo y le han echado la bronca y lo quiere hecho antes de acabar la semana. Mando mi autocontrol a tomar por el culo y le meto una ostia la pared cagandome en su puta madre y diciéndole que o se larga ya mismo o la proxima no fallo y va a su cabeza. Como todavia tiene reciente el día que la cogí del cuello y la levanté (uno es muy bruto cuando quiere) se va, murmurando. Suerte que me he llevado la furgoneta al curro. Me escapo media hora antes, para ir a la tienda de informática, coger los bártulos e irme a comer con una amiga. Foster Hollywod, hamburguesa pequeña y porque ella me obliga a comer, que no tengo ni hambre del cabreo que llevo encima. Vuelvo a la oficina, y empiezo a montar el ordenador. Otro jefe, que cumple la ley de Murphy de que al más soplapollas, gilipollas e incompetente le acaban nombrando jefe (Jules le conoció y flipó) me viene que a ver si está el ordenador. Le explico que de chiripa he conseguido las piezas y empiezo ahora a montarlo, y me dice que tiene que estar ya. Autocontrol, he ahí la clave. Más que nada porque todavia me duele la mano y tengo heridas del puñetazo de la mañana. Tarde aparentemente tranquila, montando un ordenador, con la futura dueña del ordenador dandome la brasa cada media hora a ver si se puede recuperar su outlook, porque no le apetece pasar de nuevo todos los contactos. A media tarde, me llama una de mis jefas (suerte que mis 3 jefas directas son normales) diciéndome que tengo que convocar una reunión para el lunes. No problem, mandar el email me lleva 5 min. Viene otra con una carta para pasar a ordenador, fotocopiar y enviar a 100 destinatarios. Mientras formateo e instalo windows, lo hago. Paso a Defcon 3 de nuevo.
Instalación fallida de windows. Autocontrol, la palabra clave. Formateo completo en formato NTFS para ver si asi se soluciona e instalar de nuevo. Mando a la mierda 4 veces a mi jefe inutil y a la "lista" de los ordenadores, que me viene diciendo que un amigo suyo si que sabe de informatica y lo puede hacer. "Primero aprende a hacer tu puto trabajo en condiciones y luego preocupate de si los demás lo hacen bien o no", gran frase que sale de mi boca sin que mi cerebro lo ordene. Dos veces perder el control en un día ya es mucho, demasiado. Empiezo a pensar que me está afectando el stress. Mientras tanto, la otra ¿compañera? vuelve a la carga con que no he hecho su trabajo. Me sujeta el portero, que me ve ir lanzado a por ella. Tercera perdida de control. Mal, muy mal. Mi amiga, que ha ido a mi oficina a mirar unas cosas en mi ordenador, flipando a colores. Hora de salir, mañana será otro día.
Martes, 10:30
Entro por la puerta. Tras el Buenos dias, vete a tomar por el culo a la pesada del ordenador, sigo a lo mio. El servidor ha quemado de nuevo la fuente (demasiada potencia para una fuente tan pequeña). Defcon 2. La puta tarjeta wifi da problemas. Me contengo, no es plan de perder el control de nuevo a primeras horas de la mañana. Viene mi otra jefa directa (la que faltaba) para que le prepare antes de las 14:00 17 juegos de fotocopias, con unos resultados de internet personalizados a cada municipio que necesita, y encuadernado en carpetita con separadores de colores según sea el año. Gracias Toshiba por hacer unas fotocopiadoras geniales. Sacar datos de internet me lleva media hora y la composición de la carpeta la hace la fotocopiadora sola tras 5 minutos programándola. Sigo con el ordenador. No como, porque me ha llamado otro de los jefes diciéndome que es muy urgente que esté listo. Consigo solucionar el problema de la tarjeta (drivers nuevos bajados de internet) pero mi office 2003 falla al instalarse. Si se había librado alguien en el cielo, ahora si que no se ha escapado. Aparece la inutil, diciéndome que si no le voy a poner un ordenador de los pequeñitos con TFT. Evitando hacer cualquier alusion de "Quieres la caja a juego de tu inteligencia ¿no?" le comento que tanto la caja como la pantalla son nuevas, y no pienso tirarlas. Se va a casa a mandar un comunicado de prensa (manera vil de escaquearse, porque hay casi 20 ordenadores disponibles.
Al de media hora me llama mi jefe, el inutil, a su despacho. Que ha hablado con la "pobre" de la de prensa, que necesita su ordenador con su outlook porque se ha tenido que ir a casa a hacer el trabajo. Hay que joderse, se escaquea y me echan a mi la bronca. Le comento que tengo problemas con la tarjeta wifi y la office y me dice que le da igual, que "para mañana tiene que estar a las 9:30 funcionando" Intento, en vano, explicarle un poco de imformatica, que si no puedo instalarlo, no va a estar. Se cierra en banda, y se queja de que es que no le ponemos pantala plana ni caja nueva y bonita, y que eso no puede ser. Tras 20 minutos discutiendo con el, me voy con un "que te den" y le cierro la puerta. Y en mi despacho, ya con más calma y pasando a defcon 2, busco un documento en mi ordenador. Eureka, lo tengo. Lo relleno y lo dejo preparado para firmar. Mi renuncia al puesto de trabajo. 23 kilos que he adelgazado desde enero por esa puta oficina, stress, caracter agriado... no merecen la pena. Como diría Julieta Venegas "Qué lástima pero adiós..."
Se que es un poco chapa lo que he soltado, pero creo que merecéis una explicación de por qué no he cogido el teléfono estos días o he colgado las llamas directamente, de algun mensaje muy bestia que he mandado a alguien y, sobre todo, de mi nick de messenger.
Hoy ya ha habido alguna reacción a mi documento, me ha venido alguna persona a hablar. Pero ya lo he dicho "El tiempo de hablar ya pasó, es tiempo de hechos". A alguno le hierve el culo con que a menos de 10 meses de un acontecimiento muy grande les deje tirados, que soy el que debería controlar casi el 90% de la gestión, pero si la gente es tan lista, ya aprenderán. Con mi salud no se juega.
Necesito una copa de Johnnie Walker XD