Y con el séptimo, Harry Potter tocó a su fin. 7 libros, número mágico, para hablar sobre magia.
Y la verdad es que mantiene el suspense hasta el final, con giros de lso personajes imprevisibles, gente que es buena no lo es tanto y malos malísimos se descubren como buenos buenísimos. El último, que me acabé anoche, es, a mi parecer, el mejor de toda la colección. Ritmo trepidante, que no puedes dejar de leerlo, viejos personajes que reaparecen, secretos descubiertos, dudas resueltas de los anteriores libros, un sin fin de círculos que se cierran. Y muertes, sobre todo muertes. Que me recordó a uno de lso últimos capítulos de Héroes primera temporada, en el que los guionistas se dan cuenta de que han muerto pocos y se cargan a media plantilla en un sólo capitulo.
Una heptalogía que ha dado mucho que hablar, y que seguirá haciéndolo bastante tiempo. Porque la magia no es en sí el personaje y los llibros. La magia es conseguir que miles de niños en todo el mundo se pongan a leer como posesos, que estén deseando que llegue la nueva entrega paraempezarsela, que incluso los haya que se han atrevido a leerlo en inglés (reconozco que yo no tuve valor). "A kind of magic" como decía Queen, magia, verdaderamente, porque con 7 libros cuyo lomo crece exponencialmente del primero al último, la autora ha conseguido lo que miles de planes de educación en todo el mundo no han conseguido: que los niños lean, que disfruten con un libro en las manos, que se epiece a erducir ese vergonzoso 30% de este país que dice que no ha leído un libro en su vida, y que encima se vanaglorien de ello, tachándolo de absurdo. Esa misma gente que no sabe escribir, que en lugar de castellano escriben SMSico.
En fin, que estos libros vienen a demostrar lo que tantas veces se ha dicho (y me incluyo). A la gente no es que no le guste leer, es que son demasiado vagos para esforzarse en buscar un libro que les guste y demasiado orgullosos o avergonzados e no haber leído nunca como para preguntar.
Mi noveno libro del 2008, que llevo buen promedio. Hoy empiezo
El Bastardo Recalcitrante, de Tom Sharpe, uno de los 4 que me quedan para leerme toda la obra del autor, entre otras idas de olla, de
Wilt. Otra lectura recomendada a la gente que le guste el humor.